Un desayuno para San Valentín

He preparado una sorpresa a la familia para San Valentín, ¿Por qué no empezar el día así de bien? ¡Me encanta la cara de sorpresa de los peques!

Para el centro de mesa he utilizado una maceta con flores rojas, le da un toque desenfadado a la mesa.

El mantel que me compré hace poco queda perfecto con la vajilla blanca de Vista Alegre que compré en Portugal.

Si viajáis a Portugal, tenéis que visitar la fábrica de Vista Alegre, pero tener cuidado con las compras, no os pase como a mi, que luego no entraba el equipaje en el coche.

Las vajillas blancas son un básico que nunca pasa de moda, no puede faltar en casa, combina con todo y son perfectas para resaltar cualquier alimento y para cualquier ocasión.